Encontrándome a mi misma

Hace un tiempo que me encuentro perdida. Mi cansancio (tanto físico como mental) y mi falta de motivación no reflejan ni tan sólo un ápice de quien realmente soy. Lo que al principio parecía una simple astenia primaveral se prolonga en el tiempo y mella aún más mi ánimo. Día tras día intento encontrar un alivio en aquello que me llenaba y me hacía tan feliz, como escribir, leer, escuchar música, pasear, disfrutar de la naturaleza… Pero hoy me empeño en ver todo eso  como algo inane, trivial, sin importancia alguna.

Quisiera plasmar tantos pensamientos, sentimientos, emociones…; pero aún así, pareciese como si el folio y yo estuviésemos en una guerra continua, yo deseando llenarlo y él resistiendo por permanecer en su impoluta blancura.

No sé qué quiero, no recuerdo qué estaba buscando, el camino hacia el que me dirigía se va llenando de brumas…  Rebusco entre todo aquello que ayer me alentaba a seguir, que llenaba mi alma con cada bocanada de aire; releo mis propios escritos sin reconocer la ilusión que una vez plasmaban. Me miro en el espejo y el reflejo me devuelve una sutil silueta de la persona que fui.

Siento tanto y  no siento nada. Mi tristeza se acomoda en el sofá y deja pasar las horas y los días, esperando que llegue la noche para dejarme abrazar por Morfeo.

Necesito volver a encontrarme. Realmente no sé en qué cruce me perdí.

“Es un magnífico primer paso el ser capaz de reconocer qué es lo que te hace feliz.”

– Lucille Ball (Comediante, actriz, modelo y productora ejecutiva estadounidense)

Imagen http://www.pexels.com

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