Dudas

Dudo de todo, hasta de mis propias dudas. Dudo de mis emociones, sentimientos, modos de actuar; dudo sobre si debo dudar o acaso la duda emborrona más la propia duda.

Tras un período de dudosa seguridad, de pronto me encuentro envuelta entre una espesa bruma que apenas me permite ver un paso adelante. Simplemente trato de hacer aspavientos  con mis brazos en un alarde de despejar el camino y ordenar mi mente para así encontrar de nuevo el camino perdido.

Siento que mi propia historia se tambalea, como si tratase de mantener el equilibrio de la misma manera que el  funambulista anda sobre la fina cuerda. Mis recuerdos no me pertenecen, mis emociones se burlan de sí mismas y mis sentimientos dudan sobre si ser o no ser.

Siento continuamente una fría espada sobre mi frágil cuello, perdonándome la vida día tras día. Dudo de todo, hasta de mis propias dudas.

“El que nada duda, nada sabe.”

– Proverbio Griego

Imagen http://www.pexels.com

 

 

Anuncios