Cambios

Si hay algo constante en este mundo en el que vivimos, esto es paradójicamente el cambio.  Podríamos decir algo así como que la vida no es algo estable, inalterable, imperecedero. Si echamos la vista atrás, nos daremos cuenta de lo diferente que es nuestra vida hoy con respecto a no hace tanto tiempo. Todos, indefectiblemente, habremos perdido a un ser querido o quizás el amor de nuestra vida tomó un camino diferente; nuestr@s herman@s formaron sus familias o fuimos nosotr@s quienes creamos la propia. Y en la larga lista de cambios que nos hayan sucedido, el éxito vendrá dado por nuestra capacidad de adaptación.

Aunque nos consideremos afortunad@s y podamos decir hoy en día que tenemos un trabajo “fijo”, éste también se verá influenciado por las zarpas del cambio, y de forma colateral, nosotros también estaremos sometidos a “cambiar o morir”. En medio de este boom de la tecnología y la informática que nos ha tocado vivir, tendremos que estar continuamente “reciclando” conocimientos, que con más rapidez de lo que desearíamos quedarán obsoletos.

Nos cambiaremos de domicilio (y probablemente, por qué no, de ciudad); unos amigos vendrán y otros se irán, nuestra familia aumentará, y con ello, acudiremos a bodas, bautizos y comuniones. Quizás también tengamos la suerte de cumplir ese sueño de viajar a aquel lugar tan lejano que siempre nos llamó la atención, y con ello, nos empaparemos de nuevas culturas, nos encontraremos gente diferente, conoceremos sus usos y costumbres, y con todo ello, a nuestro regreso no seremos los mismos. Cada una de esas experiencias habrá enriquecido de una u otra manera nuestra vida, aunque tan solo sea por el hecho de habernos abierto los ojos a nuevos mundos, a nuevas tierras, a nuevas culturas, razas, religiones…  Y así seremos plenamente conscientes de la diversidad que nos rodea.

Y así, tenemos el poder del cambio en nuestras manos. Podremos cambiar de gustos, aficiones, rutinas, lugares, gentes, y descubriremos que en los cambios está el motor de la vida. Porque nada permanece inalterable.

En lo que a mí respecta, mi existencia se ha mantenido inmóvil más tiempo del que hubiese deseado. Más de la mitad de mi vida he permanecido viendo la vida pasar desde mi ventana por no más motivo que el simple miedo a vivir, de tal modo que el cambio necesario tendría que pasar necesariamente por modificar todo a lo que estaba acostumbrada. Debía de reestructurar mi manera de ver peligros donde no los había, estar siempre en alerta ante cualquier situación, y en definitiva, metamorfosear mi forma de vivir como si fuese una libélula ninfa desarrollándose a su fase adulta.

Y en este punto he de pedir perdón por hacer tanta alusión a mi enfermedad, pero comprendan que ésta ha ocupado más de la mitad de mi vida, con lo cual, me resulta extremadamente difícil pasarla inadvertida.

De ésta manera, gracias al cambio, ahora veo colores donde antes eran todos grises, encuentro opciones donde antes sólo tenía imposibles, y hay esperanza donde antes solo había desilusión.

“Los cambios son retos que abren las puertas a nuevas oportunidades.”

– Desconocido

Imagen http://www.pexels.com

15 pensamientos en “Cambios

  1. La vida tiene muchas lecturas, buenas y malas. Quedarnos por lo malo suele ir acompañado de ignorar lo bueno. Simplemente, ponderando ambas cosas es más fácil ver la botella medio llena que medio vacía.
    Saludos Cristina ✋

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    • Lo malo nos enseña. Lo bueno nos alienta a continuar. Yo, sin duda, de todos estos años de enfermedad que voy dejando atrás me quedo con lo bueno. He salido fortalecida psicológicamente. Y me ha abierto puertas a nuevas oportunidades que, de no haber pasado por ese proceso, lo más seguro es que las hubiese pasado inadvertidas. Estoy feliz por mis “cambios”.
      Saludos Jm.
      Buen finde. 🙂

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    • Por supuesto que no es tarde. “Nunca es tarde si la dicha es buena”. Ha sido un proceso duro de cambio personal, pero sin duda ha valido la pena. Y podría quedarme con el rencor del “tiempo perdido”, pero me quiero quedar con el proceso de aprendizaje, la perseverancia, el amor y apoyo de los míos, y la vida que me queda por delante.
      El cambio a merecido la pena. SOY FELIZ!!!
      Fuerte abrazo linda, y buen finde.
      🙂

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    • Me siento sonrojada Paulo. Me alienta saber que así sea, pero la verdad, no creo ser merecedora de tales palabras. Eso sería poner el listón demasiado alto.
      Fuerte abrazo Paulo, amigo de corazón. 🙂

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    • Bueno Joaquín, estoy temiendo que quizás a través de mis relatos estoy dando una imagen más idílica de la que realmente soy en verdad. Me explico, los relatos son verídicos, sus letras salen de lo más profundo de mi corazón y de mi alma, pero también tengo, como todo el mundo, mis defectos, que si me permites, no voy a revelar pues se me caería esta fama que estoy creando en el blog jajaja.
      Resumiendo, soy más humana de lo que aparento Joaquín.
      Y sin que sirva de precedente, te voy a revelar uno (ahora que no nos oye nadie ja ja ja). Soy bastante rencorosa. Cuando me hacen daño (sobre todo cuando es algo personal, algo intencionado), me cuesta mucho perdonar y olvidar. Bueno, lo suelen llamar “rencor”, yo lo llamo “dolor del alma por una traición”. Por supuesto, cuando no es algo premeditado, todos en algún momento hacemos daño.
      Supongo que el proceso de terapias por el que estoy pasando se ven aquí reflejadas en forma de un espíritu más calmado y abierto al mundo.
      Fuerte abrazo.

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      • Ahora que no nos oye nadie: lo que me gusta de ti es el momento en que escribes y publicas una entrada, simplemente porque es bonito.
        Creo que, cuando imaginamos al escritor, todos tenemos una fantasía del mismo motivada por sus escritos y las vivencias que nos produce. Son mundos reales o imaginarios que evocan sensaciones en el lector.
        No te preocupes. Si un día no me gusta solo tengo que clicar en no seguir.
        Yo tampoco soy perfecto.

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  2. Ante todo gracias por hacer alusión a la enfermedad que te ha tenido secuestrada tanto tiempo. No tienes que pedir perdón porque esas alusiones, al contrario de lo que puedas pensar, son un ejemplo de superación que nos viene muy bien o, lo diré por mí, que me viene muy bien. Todos tendríamos que ser capaces de hacer alusión de lo nuestro. La verdad es que yo inicié mi blog con esa pretensión, pero no he conseguido ser tan claro.

    De todas forma quiero decirte que estoy muy de acuerdo contigo. El cambio está en nuestras manos.

    Un fuerte abrazo

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    • “La verdad es que yo inicié mi blog con esa pretensión, pero no he conseguido ser tan claro.”
      Pues si es así, te animo a ello. Nadie te va a juzgar por ello (o al menos no debería hacerlo). En este sentido, el blog puede ser muy liberador. La comprensión que no he tenido en mi vida real la estoy encontrando aquí, entre gente que quizás (lo más probable),es que nunca llegue a conocer en persona. Pero eso da igual. Lo importante es darte cuenta de que uno no es tan “raro” como se cree.
      Al fin y al cabo, cada uno es libre de “utilizar” el blog como le parezca bien; desahogo, hobbie, forma de aprendizaje, etc.
      Fuerte abrazo.

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